martes, 21 de octubre de 2008

A LAS ORILLAS DEL DUERO


A las orillas del Duero

Mediaba el mes de julio. Era un hermoso día.
Yo, solo, por las quiebras del pedregal subía,
buscando los recodos de sombra, lentamente.
A trechos me paraba para enjugar mi frente
y dar algún respiro al pecho jadeante;
o bien, ahincando el paso, el cuerpo hacia adelante
y hacia la mano diestra vencido y apoyado
en un bastón, a guisa de pastoril cayado,
trepaba por los cerros que habitan las rapaces
aves de altura, hollando las hierbas montaraces
de fuerte olor ?romero, tomillo, salvia, espliego?.
Sobre los agrios campos caía un sol de fuego.
Un buitre de anchas alas con majestuoso vuelo
cruzaba solitario el puro azul del cielo.
Yo divisaba, lejos, un monte alto y agudo,
y una redonda loma cual recamado escudo,
y cárdenos alcores sobre la parda tierra
?harapos esparcidos de un viejo arnés de guerra?,
las serrezuelas calvas por donde tuerce el Duero
para formar la corva ballesta de un arquero
en torno a Soria. ?Soria es una barbacana,
hacia Aragón, que tiene la torre castellana?.
Veía el horizonte cerrado por colinas
oscuras, coronadas de robles y de encinas;
desnudos peñascales, algún humilde prado
donde el merino pace y el toro, arrodillado
sobre la hierba, rumia; las márgenes de río
lucir sus verdes álamos al claro sol de estío,
y, silenciosamente, lejanos pasajeros,
¡tan diminutos! ?carros, jinetes y arrieros?,
cruzar el largo puente, y bajo las arcadas
de piedra ensombrecerse las aguas plateadas
del Duero.
El Duero cruza el corazón de roble
de Iberia y de Castilla.
¡Oh, tierra triste y noble,
la de los altos llanos y yermos y roquedas,
de campos sin arados, regatos ni arboledas;
decrépitas ciudades, caminos sin mesones,
y atónitos palurdos sin danzas ni canciones
que aún van, abandonando el mortecino hogar,
como tus largos ríos, Castilla, hacia la mar!
Castilla miserable, ayer dominadora,
envuelta en sus andrajos desprecia cuanto ignora.
¿Espera, duerme o sueña? ¿La sangre derramada
recuerda, cuando tuvo la fiebre de la espada?
Todo se mueve, fluye, discurre, corre o gira;
cambian la mar y el monte y el ojo que los mira.
¿Pasó? Sobre sus campos aún el fantasma yerta
de un pueblo que ponía a Dios sobre la guerra.
La madre en otro tiempo fecunda en capitanes,
madrastra es hoy apenas de humildes ganapanes.
Castilla no es aquella tan generosa un día,
cuando Myo Cid Rodrigo el de Vivar volvía,
ufano de su nueva fortuna, y su opulencia,
a regalar a Alfonso los huertos de Valencia;
o que, tras la aventura que acreditó sus bríos,
pedía la conquista de los inmensos ríos
indianos a la corte, la madre de soldados,
guerreros y adalides que han de tornar, cargados
de plata y oro, a España, en regios galeones,
para la presa cuervos, para la lid leones.
Filósofos nutridos de sopa de convento
contemplan impasibles el amplio firmamento;
y si les llega en sueños, como un rumor distante,
clamor de mercaderes de muelles de Levante,
no acudirán siquiera a preguntar ¿qué pasa?
Y ya la guerra ha abierto las puertas de su casa.
Castilla miserable, ayer dominadora,
envuelta en sus harapos desprecia cuanto ignora.
El sol va declinando. De la ciudad lejana
me llega un armonioso tañido de campana
?ya irán a su rosario las enlutadas viejas?.
De entre las peñas salen dos lindas comadrejas;
me miran y se alejan, huyendo, y aparecen
de nuevo, ¡tan curiosas!... Los campos se obscurecen.
Hacia el camino blanco está el mesón abierto
al campo ensombrecido y al pedregal desierto.
ANTONIO MACHADO

La idea principal en este poema es,aportaros mi visión de Castilla y sus campos: tristes, melancólicos, con muchas rocas, piedras y arbustos, con ciudades pobres, pero con un pasado guerrero.
Relaciono los elementos de los campos de Castilla que, son pobres, tristes y melancólicos, con mi estado de ánimo (alma), ya que el (“mía”) se refiere tanto a la tierra como a lo que yo siento dentro de mi alma (“¡Oh tierra ingrata y fuerte, tierra mía!”).

martes, 14 de octubre de 2008

A LA MUERTE DE RUBÉN DARÍO


A la muerte de Rubén Darío

Si era toda en tu verso la armonía del mundo,

¿dónde fuiste, Darío, la armonía a buscar?

Jardinero de Hesperia, ruiseñor de los mares,

corazón asombrado de la música astral,

¿te ha llevado Dionisos de su mano al infierno

y con las nuevas rosas triunfante volverás?

¿Te han herido buscando la soñada Florida,

la fuente de la eterna juventud, capitán?

Que en esta lengua madre la clara historia quede;

corazones de todas las Españas, llorad.

Rubén Darío ha muerto en sus tierras de Oro,

esta nueva nos vino atravesando el mar.

Pongamos, españoles, en un severo mármol,

su nombre, flauta y lira, y una inscripción no más:

Nadie esta lira pulse, si no es el mismo Apolo,

nadie esta flauta suene, si no es el mismo Pan.

ANTONIO MACHADO
A RUBEN DARIO.
Lo considero un noble poeta que ha vivido y disfrutado de la belleza de otros lugares, hoy que ha muerto nos deja su literatura que es como un tesoro.
En mi opinion creo que el trabajo de Rubén Darío es motivo de elogio por su armonía, y le pregunto dónde la encontró maravillado de ella, para mi es el mejor dentro de un mundo diferente a lo que expresa.
Rubén Darío logra convertir lo mundano en algo vello y especial.
Considero la muerte de Rubén Darío como una gran perdida para España.

miércoles, 8 de octubre de 2008

LA SAETA

La saeta

Dijo una voz popular:
Quién me presta una escalera
para subir al madero para quitarle los clavos
a Jesús el Nazareno?

¡Oh, la saeta, el cantar
al Cristo de los gitanos
siempre con sangre en las manos
siempre por desenclavar!
¡Cantar del pueblo andaluz
que todas las primaveras
anda pidiendo escaleras
para subir a la cruz!

¡Cantar de la tierra mía
que echa flores
al Jesús de la agonía
y es la fe de mis mayores!

!Oh, no eres tú mi cantar
no puedo cantar, ni quiero
a este Jesús del madero
sino al que anduvo en la mar!.



ANTONIO MACHADO


Este texto que voy a comentar es un poema incluido en Campos de Castilla, una de mis obras más importantes ( o la que más). En esta obra, el paisaje castellano se identifica con mi amada, Leonor; ella siempre está presente en el paisaje, pero también las gentes de Castilla, el atraso cultural y el abandono de las tierras me devuelven a la realidad y a la decadencia del país. Este tema es muy característico de la época a la que pertenezco, la de la Generación del 98 y el Modernismo, un grupo de escritores preocupados por la realidad de España que intentan dar soluciones a través de sus escritos.


Pero este poema en concreto trata un tema diferente, más cercano a mis raíces andaluzas: una saeta popular me sirve para reivindicar mi idea de Jesús y de la religión, que nada tienen que ver con la oficial. No quiero cantar al Jesús crucificado, símbolo del sufrimiento y el martirio, sino al que anduvo en la mar, una imagen que evoca mucho más la libertad.


En general se puede decir que el poema presenta un lenguaje muy sencillo y fácil de entender, pero que tiene una gran profundidad de contenido. Podemos concluir, pues, que el poema analizado es un magnífico ejemplo de mi poesía,ya que soi uno de los principales autores del primer tercio del siglo XX, y mi poesía influirá decisivamente en los poetas posteriores (del 27) y afortunadamente sigo siendo uno de los más leídos hoy día .

A UN OLMO VIEJO


A un olmo viejo

Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo,
algunas hojas verde le han salido.

¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.

No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.

Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
hunden sus telas grises las arañas.

Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que, rojo en el hogar, mañana
ardas, de alguna misera caseta
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hacia la mar te empuje,
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.

Mi corazón espera
también hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.
ANTONIO MACHADO


Este poema pertenece a mi poemario, Campos de Castilla, en este poemario de 1912 exploré nuevos caminos, me he fijado mucho en el espacio que me rodeaba, recorriendo las tierras castellanas, también centrándome en los hombres que las habitan.

En el poema, A un olmo viejo,a causa de mi amor por la tierra de Castilla encontré una buena comparación de un olmo viejo,(especie de árbol que abunda en el país, el cual se halla en la ribera del río Duero)con mi amor, mi esposa Leonor, la cual se encontraba en un momento decisivo de su vida,debatiendose entre la vida y la muerte. Además de transmitir la pena que da el árbol agonizante, que ya es viejo y pronto será destruído, a causa del clima o bien a causa de la acción del hombre. Pero aun qeda esperanza de que ese arbol viva ya que le ha salido una hoja verde,como comparacion del pequeño bien que las medicinas habian hecho en mi querida esposa,dentro de la pesima y critica situacion en la que se encontraba;como dice el poema ¨esperando un pequeño milagro¨





MI OBRA

MI OBRA:

PROSA:
Juan de Mairena, publicada en 1936
Los complementarios, publicada en 1957.

TEATRO:
La Lola se va a los puertos, publicada en 1929.
Las adelfas, publicada en 1928.
Desdichas de la fortuna o Julianillo Valcárcel, publicada en 1926.

POESÍA:
En 1936 supervise la cuarta edición de mis Poesías completas. En esta edición publique 176 poemas. La última llegaba a los 241 poemas. A lo largo de su vida fui modificando las primeras ediciones de mis libros. La manía de cambiar me vino de Juan Ramón Jiménez. Los 10 títulos que engloban la cuarta edición se dividen en cinco partes:

Soledades, poemas entre 1899-1907.
Campos de Castilla, poemas entre 1907-1917.
Nuevas canciones, poemas entre 1917-1930.
Cancionero apócrifo, poemas entre 1924-1936.
Poesías de guerra, poemas entre 1936-1939.

Los críticos cuando han estudiado mi trayectoria, han distinguido tres etapas:

Soledades, 1899-1907.
Campos de Castilla, 1907-1917.
Nuevas canciones. Cancionero apócrifo. Poesías de la guerra, 1917-1939.

Consideraciones de mis obras:

Soledades:
Es mi primer libro. Representa la configuración de mi personalidad poética, estética y literaria. Este libro se inicia en el impulso del modernismo y se irá por derroteros propios. Es importante porque aparecen mucho los temas que posteriormente tratare.

Campos de Castilla:
Se inicia en mi ruptura con el modernismo y mi captación hacia el realismo. Este libro es importante porque descubri en él el paisaje castellano, lo que me lleva a establecer muchos contactos con la Generación del 98. Durante muchos años se consideró que era mi mejor libro. Ahora se decantan más por Soledades. En este libro también recoge reflexiones morales y filosóficas a raíz del conocimiento de la realidad castellana andaluza y salen muchos elogios a intelectuales afines a mi pensamiento .

Nuevas canciones:
Se trata de un cancionero con más poemas, al estilo de las que ya publique anteriormente en Soledades y Campos de Castilla, pero ahora, predomina el tono sentencioso y reflexivo. Poemas breves que resumen ideas filosóficas.

De un cancionero apócrifo:
Contiene poemas y prosas de dos escritores que invente, que son Abel Martín y Juan de Mairena. En este libro, me adentro más en el sentido filosófico, sobre todo a través de Abel Martín. También me adentro en la reflexión poética, mediante Juan de Mairena. Contiene algunos de los poemas más extensos de mi etapa de madurez.

Poesías de la guerra:
Aparecen algunas de mis composiciones más conocidas pero no forman un conjunto propio, fueron a parar todos los poemas que fui publicando en mis últimos años, durante la Guerra Civil. Son poemas dispersos, los publicaba en diferentes periódicos o revistas. También se incluyen aquí los poemas que elimine en la primera edición de Soledades. También se incluyen escritos en prosa. Tienen un valor testimonial de mi compromiso con la república. La prosa también es un ejemplo de mi etapa crítica

MI VIDA

Soy Poeta y prosista español, perteneciente al movimiento literario conocido como generación del 98. Probablemente soy el poeta de mi época que más se lee todavía. Nací en Sevilla y viví luego en Madrid, donde estudié. En 1893 publiqué mis primeros escritos en prosa, mientras que mis primeros poemas aparecieron en 1901. Viaje a París en 1899, ciudad que volví a visitar en 1902, año en el que conocí a Rubén Darío, del que fuí gran amigo durante toda mi vida. En Madrid, por esas mismas fechas conocí a Unamuno, Valle-Inclán, Juan Ramón Jiménez y otros destacados escritores con los que mantuve una estrecha amistad. Fuí catedrático de Francés, y me casé con Leonor Izquierdo, que murió en 1912. En 1927 fuí elegido miembro de la Real Academia Española de la lengua.Durante los años veinte y treinta escribí teatro en compañía de mi hermano, también poeta, Manuel, estrenando varias obras entre las que destacan La Lola se va a los puertos, de 1929, y La duquesa de Benamejí, de 1931. Cuando estalló la Guerra Civil española estaba en Madrid. Posteriormente me trasladé a Valencia, y Barcelona, y en enero de 1939 me exilié al pueblo francés de Colliure, donde morí en febrero de ese mismo año.

miércoles, 1 de octubre de 2008

¡UN POETA EN EL EXILIO!

He decido crear este blog con el objetivo de dar a conocer en mayor profundidad mi obra explicando un poco de mi historia, de forma amena para quien le pueda interesar un testimonio puro y casto de mis experiencias, reflejado en mis propias obras.
Trataré de explicar lo que ha sido mi vida y lo que me ha impulsado a crear mis diversas obras y el sentido de cada poemario,así como de cada poema que e compuesto con dedicación,entusiasmo y pasión.
Encontraría muy satisfactorio que comtemplaseis mi obra y supieseis valorarla como de verdad se merece, aunque sea de vuestro gusto o no, pero espero que siempre de forma objetiva, y a la vez podais dar una crítica sana y constructiva de ella, ya que quiero compartir y dedicaros con gran devoción mi gran pasión,la poesía, porque mediante ella me muestro tal y como soy, sin tapujos, y soy capaz de expresar mis inquietudes y mis grandes penas, mis alegrias , mis miedos , mis ansias, mis amores... de una forma concisa para que llegue a todo el mundo, tanto niños como adultos. Lo que tengo pensado es realizar esto en un lenguaje bastante coloquial para conseguir la comprensión de todos e intentando hacerlo lo más entretenido posible, en ningún caso quiero que sea un blog con prejuicios ni vergüenzas, es más espero con ansia sus comentarios y dudas.


Espero que les guste, y me encantará saber de vosotros.


Saludos amigos.